MAS PUTA QUE LAS GALLINAS…

MUTATIS MUTANDIS

…que aprendieron a nadar para follarse a los patos…

Ayer por primera vez escuché la segunda parte de este simpático y extendido dicho. Fue en un contexto tabernario rural, un fornido mozo entrado carnes lo utilizó a voz en grito para referirse a alguien, una mujer concretamente, que, dado el regocijo generalizado con que fue recibida la frase, todos debían conocer.

La palabras exactas fueron: “esa es más puta que las gallinas que aprendieron a nadar para follarse a los patos” . Gol y LOL general.

La verdad es que lo de ser más puta que las gallinas es un dicho que siempre me ha llamado la atención, desde la primera vez que lo escuché me quedé pensando en el tema. ¿Por qué eran putas las gallinas? Quizá esa extrañeza venía motivada por el hecho de que mis abuelos tenían gallinas y, de pequeña, el gallinero era uno de mis lugares favoritos. De hecho había un par de gallinas a las que consideraba amigas personales, cuando me veían se acercaban corriendo, comían de mi mano y se dejaban acariciar pacientemente.

Lo cierto es que siempre me parecieron simpáticos esos animalillos, cuando los conoces bien ves que cada una tiene su propia personalidad, e incluso sus manías. Juro por Dios que tuvimos una obsesionada por entrar en casa y poner sus huevos en la cocina, encima de la pila de leña. Se escondía a la entrada de la casa y como alguien se dejara la puerta abierta se colaba y ponía su huevo. A mi madre no le gustaba porque no lo consideraba higiénico, ni le parecía normal que una gallina fuera tan tozuda, pero tuvo que acabar por aceptarlo, y hasta le puso una cajita con paja. Yo le llamaba Telehuevo.

Puede decirse, sin pecar de arrogancia, que tengo sobrada experiencia en en temas de gallinero, y nunca había observado yo comportamientos escandalosos entre las féminas gallináceas. Al contrario. Los promiscuos, si es que con ese adjetivo se puede calificar al instinto animal, son los gallos, que se cepillan a todas las gallinas disponibles. Según mi madre para un gallinero saludable es necesario un ratio de seis gallinas por gallo, si hay menos el gallo acaba por desplumarlas con su pasión de gavilán. Por todas estas cosas nunca había entendido yo el dichoso dicho de ser más puta que las gallinas.

Ahora lo entiendo; se trataba de gallinas tan putas que aprendían a nadar para satisfacer sus instintos sexuales y montarse un interracial con los patos.

Y de esta manera, una vez más el instinto sexual femenino se usa como sinónimo de inmoralidad y de desenfreno, las féminas que buscan sexo, o que sienten deseo sexual se identifican con putas. Como si las putas lo fueran para satisfacer sus instintos y no para ganarse la vida.

Mutatis mutandis. Hay tantas cosas que deben de cambiar.

Hay tantas cosas que tienen que cambiar.


Carmen Blanco Sanjurjo

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De zorros y zorras

MUTATIS MUTANDIS
Carmen Blanco Sanjurjo
Actriz Guionista | Colaboradora Belmonte Arte ©
Me resulta muy llamativo que con la que está cayendo en este nuestro querido país, se le dé tanta relevancia mediática al episodio lingüístico de Irene Montero, que ha llegado a eclipsar, no solo los problemas graves de corrupción (en la Gurtel han sido cesados los jueces críticos y han sido nombrados jueces afines al Partido Popular) sino incluso al tema catalán.
Hasta tal punto ha llegado la algarada y el rasgueo de vestiduras, que el ABC le dedica a las portavozas de Irene Montero toda su portada, en la que las escritoras españolas, así, en masa, como si de una asociación se tratase, como si no hubiera ni una sola disidente, ni ninguna otra escritora aparte de las que salen en su portada, se erigen en portavoces (no me atrevo a escribir portavozas) de todas las demás, y proclaman indignadas, que el uso de portavozas no nos hace ni más iguales ni más libres.
¿De verdad no había ninguna noticia de más calado para la portada de un periódico ese 10 de febrero?
A mi todo me suena a maniobra de distracción. A más ruido para alejar el foco de lo que de verdad es importante y que no nos demos cuenta de que cada vez hay menos nueces en la cesta que era de todos.
Y vive Dios que funciona.
¿Por cierto, alguno de ustedes sabe de que hablaba Irene Montero cuando utilizó el término portavoza? A mi me ha costado bastante enterarme del contexto.
Todos y todas alegremente nos hemos lanzado a la caza de la zorra. ¿Suena sexista zorra? Pues cuando se cazan zorros no se discrimina, caen zorros y zorras, aunque parezca que la palabra zorra solo se refiera a las de dos patas.
¿Y mientras todo huele a podrido en España, qué dice la RAE? Sus sesudos integrantes se lavan las manos, invocando una función meramente notarial y descriptiva del lenguaje y en base a tan función afirman que en este caso el género gramatical se evidencia a través de los determinantes y los adjetivos, el portavoz español y la portavoz española.
Nada que objetar, salvo que esta norma era también aplicable la palabra presidente, hasta que el uso de la palabra presidenta se popularizó y llegó al diccionario. No tuvo la misma suerte estudianta. Aunque la aceptación de sirvienta se remontara a la noche de los tiempos.
Nada en la trayectoria histórica de nuestra lengua impide que las palabras tengan una forma femenina. Las lenguas evolucionan y en esa evolución se transforman, y para que presidenta, esa palabra tan de uso común en la actualidad, fuera admitida en la RAE no se necesitaron más que dos cosas: que hubiera mujeres presidiendo y hablantes que la usaran para referirse explícitamente a las mujeres que presiden. Si esas circunstancias se dan, ninguna supuesta terminación, por muy histórica que sea, frenará el uso de la forma femenina en una palabra.
El grupo Euraca, un seminario lingüístico creado para romper con la autoridad lingüística y asumir las opacidades del sistema opina que se debe asumir la inestabilidad del lenguaje y las portavozas, como las revoluciones, nacen al margen de las leyes. Del uso que le demos a esta nueva palabra, o palabro, dependerá su inclusión o no de ella en la Real Academia.
Mientras tanto, opino como Julia Navarro… anda que no hay batallas que dar, aunque creo que ella no se refería a las mismas batallas. Y mientras que vamos librando batallas por la tolerancia y la honestidad (bonitas palabras ¿no?) a Milagros del Corral le pediría que asuma como propio ese respeto que pide para la lengua, que no se apresure tanto a tachar de ridícula a la señorita Montero, porque hay otras cosas que lo son mucho más, como pensar que es el idioma es una roca inamovible. Afortunadamente es un ser vivo, y como tal evoluciona.
A ver si con un poco de suerte evolucionamos con él.
MUTATIS MUTANDIS… cambiando lo que se debía de cambiar.

 

El peor de los pecados

MUTATIS MUTANDIS

Jorge Luis Borges, en su poema ‘El remordimiento’, ya lo decía:  “no hay peor pecado que no ser feliz, y pedía como castigo ante tan terrible falta, ser arrastrado y perdido sin piedad por los glaciares del olvido”. Su petición, que siempre me ha parecido una frase digna de Scarlet O´Hara, evidentemente, ha caído en saco roto. Los glaciares del olvido ni le han rozado, de hecho la lectura de este poema, ha inspirado que mi único propósito para este año, y para todos los que me restan de vida, sea intentar no cometer ese pecado.
Este año pasado se han muerto personas importantes en mi vida. Personas llenas de vida, y sus muertes han sido mazazos, que a duras penas consigo asimilar. Pero a través del dolor y del proceso de duelo, se está abriendo paso una nueva conciencia de la muerte que me permite celebrar la vida mucho más intensamente. No olvidar lo efímeras que pueden ser nuestras vidas y las de los seres que amamos nos permite dejar de lado mucha tontería.
En esta cultura nuestra, cada día más global y occidentalizada, apenas se habla de la muerte, vivimos de espaldas a la mortalidad, como si fuera algo que solo les pasara a otros, como si no nos fuera a pasar a nosotros, y creo que ahí precisamente radica parte de nuestra incapacidad para ser felices.

Cuando un general romano desfilaba en triunfo por las calles de Roma, tras él iba un siervo que se encargaba de recordarle las limitaciones de la naturaleza humana: “Memento mori” recuerda que eres mortal.

También nos recuerda nuestra naturaleza mortal una exposición magnifica, que desde el día 20 de diciembre del 2017 y durante seis meses se podrá visitar en el Museu Valencià d´Etnologia (Diputación de Valencia), ‘Imágenes de muerte’. Representaciones fotográficas de la muerte ritualizada, es una exposición que aborda la tradición del retrato de difuntos como un instrumento de memoria y recuerdo familiar, a través de más de 80 instantáneas originales datadas entre mediados del siglo XIX y los años 70 del siglo XX.

En la época en que nace la fotografía, la sociedad mantenía una relación intima con la muerte. No se escondía. Los velatorios se hacían en las casas. La fotografía no era tan abundante ni estaba tan al alcance de cualquiera, y retratar a los difuntos era una práctica que buscaba conservar la última, y en ocasiones única, imagen de un ser querido.
De mi tatarabuela Rosa, la única imagen que se conserva es de anciana, y ya difunta.

La exposición señala la evolución tipológica y cronológica de esta práctica a través de piezas del territorio valenciano, de la costa mediterránea, junto con algunos ejemplos europeos y americanos que permiten dar, por un lado, “una visión de las particularidades de este tipo de retratos en el territorio”; pero también “las similitudes del género retratístico sea cual sea su lugar de procedencia”. También, se pretende demostrar la manera en que esa práctica se inserta en el rito funerario y adapta al paso del tiempo hasta continuar vigente en nuestros días.

María Blanco Freire
María Blanco Freire

 

Celebremos la vida, teniendo presente la muerte. “Memento mori”, y a vivir que son dos días!

Fuente: http://www.museuvalenciaetnologia.es/es/imagenesdemuerte


Carmen Blanco Sanjurjo